Viernes, 07 de diciembre de 2007
Cu?ntase -pero Alah es m?s sabio, m?s prudente m?s poderoso y m?s ben?fico- que en lo que transcurri? en la antig?edad del tiempo y en lo pasado de la edad, hubo un rey entre los reyes de Sassan, en las islas de la India y de la China. (1)
Era due?o de ej?rcitos y se?or de auxiliares, de servidores y de un s?quito' numeroso. Ten?a dos hijos, y ambos eran heroicos jinetes, pero el mayor val?a m?s a?n que el menor. El mayor rein? en los pa?ses, gobern? con justicia entre los hombres y por eso le quer?an los habitantes del pa?s y del reino. Llam?base el rey Schahriar.(2) Su hermano, llamado Schahzaman,(3) era el rey de Salamarcanda TI-Ajam.
Siguiendo las cosas el mismo curso, residieron cada uno en su pa?s, y gobernaron con justicia a sus ovejas durante veinte a?os. Y llegaron ambos hasta el l?mite del desarrollo y el florecimiento.
No dejaron de ser as?, hasta que el mayor sinti? vehementes deseos de ver a su hermano. Entonces orden? a su visir que partiese y volviese con ?l. El visir contest?: "Escucho y obedezco".
Parti?, pues, y lleg? felizmente por la gracia de Alah; entr? en casa de Schahzaman, le transmiti? la paz, (4) le dijo que el rey Schahriar deseaba ardientemente verle, y que el objeto de su viaje era invitar a su hermano. El rey Schahzaman contest?: "Escucho y obedezco". Dispuso los preparativos de la partida, mandando sacar sus tiendas, sus camellos y sus mulos, y que saliesen sus servidores y auxiliares. Nombr? a su visir gobernador del reino y sali? en demanda de las comarcas de su hermano.
Pero a medianoche record? una cosa que hab?a olvidado; volvi? a su palacio apresuradamente, y encontr? a su esposa tendida en el lecho abrazada con un negro, esclavo entre los esclavos. Al ver tal cosa, el mundo se oscureci? ante sus ojos.
Y se dijo: "Si ha sobrevenido tal aventura cuando apenas acabo de dejar la ciudad, ?cu?l ser?a la conducta de esta libertina si me ausentase alg?n tiempo para estar con mi hermano?" Desenvain? inmediatamente su alfanje, y acometiendo a ambos, los dej? muertos sobre los tapices del lecho. Volvi? a salir sin perder una hora ni un instante, y orden? la marcha de la comitiva. Y viaj? de noche hasta avistar la ciudad de su hermano.
Entonces ?ste se alegr? de su proximidad, sali? a su encuentro, y al recibirlo, le dese? la paz. Se regocij? hasta los mayores l?mites del contento, mand? adornar en honor suyo la ciudad y se puso a hablarle lleno de efusi?n. Pero el rey Schahzaman recordaba la aventura de su esposa, y una nube de tristeza le velaba la faz. Su tez se hab?a puesto p?lida y su cuerpo se hab?a debilitado. Al verle de tal modo, el rey Schahriar crey? en su alma que aquello se deb?a a haberse alejado de su reino y de su pa?s, y lo dejaba estar, sin preguntarle nada. Al fin, un d?a, le dijo: "Hermano, tu cuerpo enflaquece y tu cara amarillea". Y el otro respondi?: "?Ay, hermano, tengo en mi interior como una llaga en carne viva!" Pero no le revel? lo que le hab?a ocurrido con su esposa.
El rey Schahriar le dijo: "Quisiera que me acompa?es a cazar a pie y a caballo, pues as? tal vez se esparciera tu esp?ritu". El rey Schahzaman no quiso aceptar, y su hermano se fu? solo a la cacer?a.
Hab?a en el palacio unas ventanas que daban al jard?n, y habi?ndose asomado a una de ellas, el rey Schahzaman vi? c?mo se abr?a una puerta para dar salida a veinte esclavas y veinte esclavos, entre los cuales avanzaba la mujer del rey Schahriar en todo el esplendor de subelleza. Llegados a un estanque, se desnudaron, y se mezclaron todos.
Y s?bitamente la mujer del rey grit?: "?Oh, Massaud!"Y en seguida acudi? hacia ella un robusto esclavo negro, que la abraz?.
Ella se abraz? tambi?n a ?l, y entonces el negro la ech? al suelo, boca arriba, y la goz?.
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(1) La geograf?a es absolutamente vaga y admirable. Ser?a pues, in?til profundizar. (2)Due?o de la ciudad. Palabra persa.
(3) Due?o del siglo o del tiempo. Palabra persa.
(4) "Que la paz (o la salvaci?n) sea contigo". Saludo usado entre los musulmanes.
. A tal se?al todos los dem?s esclavos hicieron lo mismo con las mujeres. Y as? siguieron largo tiempo, sin acabar con sus besos, abrazos, copulaciones y cosas semejantes hasta cerca del amanecer Al ver aquello, pens? el hermano del rey: "?Por Alah! M?s ligera es mi calamidad que esta otra". Inmediatamente, dejando que se desvaneciese su aflicci?n, se dijo: "?En verdad, esto es m?s enorme que cuanto me ocurri? a m?!" Y desde aquel momento volvi? a comer y beber cuanto pudo.
A todo esto, el rey, su hermano, volvi? de su excursi?n, y ambos se desearon la paz ?ntimamente. Luego el rey Schahriar observ? que su hermano el rey Schahzaman acababa de recobrar el buen color, pues su semblante hab?a adquirido nueva vida, y advirti? tambi?n que com?a con toda su alma despu?s de haberse alimentado parcamente en los primeros d?as.
Se asombr? de ello, y dijo: "Hermano, poco ha te ve?a amarillo de tez y ahora has recuperado los colores. Cu?ntame qu? te pasa". El rey le dijo: "Te contar? la causa de mi anterior palidez, pero disp?nsame de referirte el motivo de haber recobrado los colores". El rey replic?: "Para entendernos, relata primeramente la causa de tu p?rdida de color y tu debilidad". Y se explic? de este modo: "Sabr?s, her, mano, que cuando enviaste tu visir para requerir mi presencia, hice mis preparativos de marcha, y sal? de la ciudad. Pero despu?s me acord? de la joya que te destinaba y que te di al llegar a tu palacio. Volv?, pues, y encontr? a mi mujer acostada con un esclavo negro, durmiendo en los tapices de mi cama. Los mat? a los dos, y vine hacia ti, muy atormentado por el recuerdo de tal aventura. Este fu? el motivo de mi primera palidez y de mi enflaquecimiento. En cuanto a la causa de haber recobrado mi buen color, disp?nsame de mencionarla".
Cuando su hermano oy? estas palabras, le dijo: "Por Alah, te conjuro a que me cuentes la causa de haber recobrado tus colores".
Entonces el rey Schahzaman le refiri? cuanto hab?a visto. El rey Schahriar dijo: "Ante todo, es necesario que mis ojos vean semejante cosa". Su hermano le respondi?: "Finge que vas de caza, pero esc?ndete en mis aposentos y ser?s testigo del espect?culo; tus ojos lo contemplar?n".
Inmediatamente, el rey mand? que el pregonero divulgase la orden de marcha. Los soldados salieron con sus tiendas fuera de la ciudad. El rey march? tambi?n, se ocult? en su tienda y dijo a sus j?venes esclavos: "?Que nadie entre!" Luego se disfraz?, sali? a hurtadillas y se dirigi? al palacio. Lleg? a los aposentos de su hermano, y se asom? a la ventana que daba al jard?n. Apenas hab?a pasado una hora, cuando salieron las esclavas, rodeando a su se?ora, y tras ellas los esclavos. E hicieron cuanto hab?a contado Schahzaman, pasando en tales juegos hasta el asr.(1)
Cuando vi? estas cosas el rey Schahriar, la raz?n se ausent? de su cabeza, y dijo a su hermano: "Marchemos para saber cu?l es nuestro destino en el camino de Alah, porque nada de com?n debemos tener con la realeza hasta encontrar a alguien que haya sufrido una aventura semejante a la nuestra. Si no, la muerte ser?a preferible a nuestra vida". Su hermano le contest? lo que era apropiado y ambos salieron por una puerta secreta del palacio. Y no cesaron de caminar d?a y noche, hasta que por fin llegaron a un ?rbol, en medio de una solitaria pradera, junto a la mar salada. En aquella pradera hab?a un manantial de agua dulce. Bebieron de ella y se sentaron a descansar.
. Apenas hab?a transcurrido una hora del d?a, cuando el mar empez? a agitarse. De pronto brot? de ?l una negra columna de humo, que lleg? hasta el cielo y se dirigi? despu?s hacia la pradera. Los reyes,
asustados, se subieron a la cima del ?rbol, que era muy alto, y se pusieron a mirar lo que tal cosa pudiera ser. Y he aqu? que la columna de humo se convirti? en un efrit (2) de elevada estatura, poderoso de hombros y robusto de pecho. Llevaba un arca sobre la cabeza. Puso el pie en el suelo, y se dirigi? hacia el ?rbol y se sent? debajo de ?l. Levant? entonces la tapa del arca, sac? de ella una caja, la abri?, y apareci? en seguida una encantadora joven, de espl?ndida hermosura, luminosa lo mismo que el sol, como dijo el poeta:

?Antorcha en las tinieblas, ella aparece y es el d?a! ?Ella aparece y con su luz se iluminan las auroras!
?Los soles irradian con su claridad y las lunas con las sonrisas de sus ojos !
?Que los velos de su misterio se rasguen, e inmediatamente las criaturas se prosternan encantados a sus pies!
?Y ante los dulces rel?mpagos de su mirada, el roc?o de las l?gri-mas de pasi?n humedece todos los p?rpados!!


(1)Asr: parte del d?a en que empieza a declinar el sol
(2) Efrit: astuto, sin?nimo de genio
Despu?s que el efrit hubo contemplado a la hermosa joven, le dijo: "?Oh soberana de las seder?as!
?Oh t?, a quien rapt? el mismo d?a de tu boda! Quisiera dormir un poco". Y el efrit coloc? la cabeza en las rodillas de la joven y se durmi?.
Entonces la joven levant? la cabeza hacia la copa del ?rbol y vi? ocultos en las ramas a los dos reyes. En seguida apart? de sus rodillas la cabeza del efrit, la puso en el suelo, y les dijo por se?as: "Bajad, y no teng?is miedo de este efrit". Por se?as, le respondieron: "?Por Alah sobre ti! ?Disp?nsanos de lance tan peligroso!"
Ella les dijo: "?Por Alah sobre vosotros! Bajad en seguida si no quer?is que avise al efrit, que os dar? la peor muerte". Entonces, asustados, bajaron hasta donde estaba ella, que se levant? para decirles: "Traspasadme con vuestra lanza de un golpe duro y violento; si no, avisar? al efrit".
Schahriar, movido del espanto, dijo a Schahzaman: "Hermano, s? el primero en hacer lo que ?sta manda". El otro repuso: "No lo har? sin que antes me des el ejemplo t?, que eres. mayor". Y ambos empezaron a invitarse mutuamente, haci?ndose con los ojos se?as de copulaci?n. Pero ella les dijo: "?Para qu? tanto gui?ar los ojos? Si no ven?s y me obedec?is, llamo inmediatamente al efrit". Entonces, por miedo al efrit hicieron con ella lo que les hab?a pedido. Cuando los hubo agotado, les dijo: "?Qu? expertos sois los dos!"
Sac? del bolsillo un saquito y del saquito un collar compuesto de quinientas setenta sortijas con sellos, y les pregunt?: "?Sab?is lo que es esto?" Ellos contestaron: "No lo sabemos". Entonces les explic? la joven: "Los due?os de estos anillos me han pose?do todos junto a los cuernos insensibles de este efrit. De suerte que me vais a dar vuestros anillos". Lo hicieron as?, sac?ndoselos de los dedos, y ella entonces les dijo: "Sabed que este efrit me rob? la noche de mi boda; me encerr? en esa caja, meti? la caja en el arca, le ech? siete candados y la arrastr? al fondo del mar, all? donde se combaten las olas. Pero no sab?a que cuando desea alguna cosa una mujer no hay quien la venza.




Ya lo dijo el poeta:

?Amigo: no te f?es de la mujer; r?ete de sus promesas! Su buen o mal humor depende de los caprichos de su vulva!
?Prodigan amor falso cuando la perfidia las llena y forma como la trama de sus vestidos!
?Recuerda respetuosamente las Palabras de Yusu f ! ?Y no olvides que Eblis hizo que expulsaran a Ad?n por causa de la Mujer!
?No te conf?es, amigo! ?Es in?til! ?Ma?ana, en aquella que creas m?s segura, suceder? al amor puro una pasi?n loca!
Y no digas: "?Si me enamoro, evitar? las locuras de los enamorados!" ?No lo digas! ?Ser?a verdaderamente un prodigio ?nico ver sal?. a un hombre sano y salvo de la seducci?n de las mujeres!


Los dos hermanos, al o?r estas palabras, se maravillaron hasta m?s no poder, y se dijeron uno a otro: "Si ?ste es un efrit, y a pesar de su poder?o le han ocurrido cosas m?s enormes que a nosotros, esta aventura debe consolarnos". Inmediatamente se despidieron de la joven y regresaron cada uno a su ciudad.
En cuanto el rey Schahriar entr? en su palacio, mand? degollar a su esposa, as? como a los esclavos y esclavas. Despu?s orden? a su visir que cada noche le llevase una joven que fuese virgen. Y cada noche arrebataba a una su virginidad. Y cuando la noche hab?a transcurrido mandaba que la matasen. As? estuvo haciendo durante tres a?os, y todo eran lamentos y voces de horror. Los hombres hu?an con las hijas que les quedaban. En la ciudad no hab?a ya ninguna doncella que pudiese servir para los asaltos de este cabalgador.
En esta situaci?n el rey mand? al visir que, como de costumbre, le trajese una joven. El visir, por m?s que busc?, no pudo encontrar ninguna, y regres? muy triste a su casa, con el alma transida de miedo ante el furor del rey. Pero este visir ten?a dos hijas de gran hermosura, que pose?an todos los encantos, todas las perfecciones y eran de una delicadeza exquisita.
La mayor se llamaba Schehrazada, y el nombre de la menor era Doniazada:

(1) Schehrazada: "Hija de la ciudad". Doniazada: "Hija del mundo
La mayor, Schehrazada, hab?a le?do los libros, los anales, las leyendas de los reyes antiguos y las historias de los pueblos pasados.
Dicen que pose?a tambi?n mil libros de cr?nicas referentes a los pueblos de las edades remotas, a los reyes de la antig?edad y sus poetas. Y era muy elocuente y daba gusto o?rla.
Al ver a su padre, le habl? as?: "?Por qu? te veo tan cambiado, soportando un peso abrumador de pesadumbres y aflicciones... ? Sabe, padre, que el poeta dice: "?Oh t?, que te apenas, consu?late! Nada es duradero, toda alegr?a se desvanece y todo pesar se olvida".
Cuando oy? estas palabras el visir, cont? a su hija cuanto hab?a ocurrido, desde el principio al fin, concerniente al rey. Entonces le dijo Schehrazada: "Por Alah. padre, c?same con el rey, porque si no me mata, ser? la causa del rescate de las hijas de los muslemini (musulmanes) y podr? salvarlas de entre las manos del rey". Entonces el visir contest?: "?Por Alah sobre ti! No te expongas nunca a tal peligro".
Pero Schehrazada repuso: "Es imprescindible que as? lo haga". Entonces le dijo su padre: "Cuidado no te ocurra lo que les ocurri? al asno y al buey con el labrador. Escucha su historia:

Tags: Cuentos

Publicado por raulsvl @ 11:45
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Comentarios
Publicado por hueca
Jueves, 27 de marzo de 2008 | 17:44
Sonrisa Gigante
Publicado por invitado
Lunes, 06 de abril de 2009 | 9:04
RebotadoChicaSonrojado
Publicado por invitado
Martes, 24 de noviembre de 2009 | 13:55
SonrisaMuchas risasGui?oEnfurru?adodesquiciadolocoLlorandoFumadorSonrisa GiganteRebotadoPayasoDivertidoFlashChicaRollEyesSonrojadoinvasorAvergonzadoNavidadHeladoDemonioArdiendomu?eco de nieveAngelitoLloricaNocheVacilando
Publicado por invitado
Domingo, 06 de diciembre de 2009 | 20:53
NocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheNocheFlashFlash:
Publicado por invitado
Jueves, 07 de enero de 2010 | 9:07
nezezithOo zabes sobre esta histoOria maz a fndo
ya qe me parezio interezanthe...
Publicado por invitado
Jueves, 18 de marzo de 2010 | 13:52
RebotadoRebotado:esta buena la historiaVacilando-/Rebotado
Publicado por invitado
S?bado, 04 de diciembre de 2010 | 13:47

que historia mas buena pero larga

 

Publicado por invitado
Lunes, 28 de marzo de 2011 | 14:16

esta buena la historiaGui?o Beso Gui?o Gui?o Gui?o Bailando Navidad Bailando caida de mandibulas Llorica Kitty mecanografiando

Publicado por invitado
Mi?rcoles, 28 de septiembre de 2011 | 4:21
Og11N3 web20power.txt;1;1
Publicado por invitado
Viernes, 16 de noviembre de 2012 | 10:23

Enfurru?adoLlorica Llorando loco desquiciado llameante NO! Enfurru?ado Confundido caida de mandibulas Eeeeeeek Ojos saltones 2 muy largo!!!!!